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Vuelve el Tour

por rubenparro @ Jueves, 03. Jul, 2008 - 21:37:24

alberto contador
Llega el calor y con él llega el Tour. El verde oscuro de las montañas alpinas volverá de nuevo a enriquecer nuestras desteñidas cajas tontas en una fusión supra-mística con los tonos de la serpiente multicolor. Nuestras pituitarias retrocederán a la infancia con ese olor a Grande Boucle de las sobremesas de Julio. El ‘Ale, Ale’casi perpetuo del público francés en la subida al Tourmalet erizará de nuevo nuestro vello, y nuestras pulsaciones volverán a adquirir niveles preocupantes durante décimas de segundo ante el ataque de nuestro corredor favorito, desvelándonos la siesta para el resto de tarde. Siempre nos quedará el recuerdo del pasado, pero hay que disfrutar de un presente que aunque descafeinado, sigue sabiendo a café.
Vuelve el sudor mojando nuestro sillón a las Cuatro de la tarde, vuelven los nervios y el final feliz, o infeliz, quien sabe. Vuelve la épica de la carrera mas importante por etapas del mundo y que a pesar de todo no quiere bajar del trono.
El Tour siempre será el Tour, igual que Roland Garros siempre será Roland Garros. Vuelve el esfuerzo, el sacrificio, la batalla, la técnica, el compañerismo, la ilusión, la desilusión, y todo en 21 días, que para muchos serán de infarto. Espero que lo sean.
Que no vuelva el pinganillo, el doping, las aficiones intolerantes, una organización del Tour hitleriana y partidista, que por desgracia volverá y una UCI que sabe poco de ciclismo. Por favor, que no vuelvan.
Falta Contador, lo sabemos, y no solo él, sino también otros muchos que fueron arrastrados por esta riada maldita y en parte injusta que siempre se lleva primero a los elementos mas débiles; me refiero a Francisco Mancebo, Roberto Heras, Ivan Basso, Beloki, etc....Cuantas tardes de gloria nos deben y ...puede que nunca vuelvan.
PD: Contador, cuida esta carrera, tu que todavía puedes volver. Espero que leaís mi columna durante esta carrera. Buen Tour para todos.


 
 

UN AMERICANO EN PARIS (CAPITULO II)

por rubenparro @ Jueves, 08. Mayo, 2008 - 21:22:30

Pero dejando de lado prejuicios instaurados en mi mente durante años, es cierto lo que dice Pedro : era un ciclista prepotente, pero era muy combativo. Yo me daría con un canto en los dientes si hubiese ahora mismo algún ciclista de sus características en el pelotón. Para ser justos, y a pesar de adelantar acontecimientos, creo que el justo ganador de ese Tour hubiera sido Fignon, que se mostró como siempre muy combativo durante toda la carrera, pero no pudo ser.
fignon

Debió ser muy triste para él, observar en le tele, semanas después de aquel día para borrar en su vida, como el público parisino, aplaudía a un americano. ¡Si levantara la cabeza De Gaulle!
Y no solo le aplaudieron deportivamente, por la forma espectacular de ganar ese Tour de Francia, sino porque Greg Lemond, en realidad, les caía mejor. Era mas simpático.
Laurent Fignon se había convertido durante esas tres largas semanas de Julio, y cortas para otros en el líder de la mala educación, según los principales periódicos. No solo los españoles le detestabamos, tras el salivazo a las cámaras de TVE, también se permitió el lujo de golpear entre risas a un periodista francés de la televisión gala.
Se mereció ganar, era sin duda el más fuerte, pero su convicción y su exceso de soberbia, ira y egocentrismo, le dejaron por el camino. Parecía que un Dios Justiciero se hubiera plantado aquel caluroso 23 de Julio en Paris para poner a cada uno en su sitio en función de sus actos con la humanidad, pero creo que se olvido de Perico.

Continuara...

UN AMERICANO EN PARIS (CAPITULO I)

por rubenparro @ Lunes, 24. Mar, 2008 - 09:43:36

Rara vez, en las grandes citas ciclistas la emoción llega a nuestros televisores. A mitad de la ronda conocemos sobradamente que corredor va a acabar con el maillot de líder, como sucedió en la última Vuelta a España; salvo que a falta de tres o cuatro etapas, como ha sido y sigue siendo habitual en los últimos años el fantasma del doping haga su tan temida aparición y todos nos quedemos boquiabiertos. A veces el monsieur doping acude meses después cuando el reciente ganador descansa con su familia o ya se encuentra planificando la temporada siguiente.
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Pero......¿Sorpresa?....¡Cada vez menos! Miramos con recelo al ganador, sospechamos de él y a veces hasta un profuso defensor del ciclismo como yo, acaba presintiendo un final infeliz que casualmente suele cumplirse la mayoría de las veces.
No soy de los que utilizan el “Te lo dije”, pero en los últimos años en mis pensamientos sobre el ciclismo comienza a germinar un “Me lo dije”. Estamos en el peor momento de este deporte, a pesar de los últimos éxitos de corredores españoles. En otros artículos he intentado ser positivo pero poco a poco la desconfianza me acaba cegando, por ello cada vez escribo menos.
Este artículo os invita a poner en práctica una vez más el viejo tópico de “cualquier tiempo pasado fue mejor”:
Empezamos hablando de emoción; no cabe duda que el Tour de Francia de 1989 fue su sinónimo. Desde los disgustos que nos provocó Perico al principio de la carrera con su inoportuno despiste en el prologo y su pájara en la contrarreloj por equipos de Luxemburgo, hasta el mítico duelo Fignon – Lemond en la última etapa de París, fue una carrera caracterizada por la incertidumbre y una carga constante de adrenalina, que sufrió su sobredosis final en los últimos metros de la prueba en los Campos Eliseos de París.
Yo tenía 12 años y convivía con mis inicios en el mundo del ciclismo. Fignon a pesar de reconocer que era un gran campeón y que podría ser el heredero del reinado mundial de Hinault en la última década, no gozaba de mi admiración personal: comentarios obstinados y soberbios, pinta rara de intelectual bohemio, sospechas de dopaje, equipo prepotente, pero este odio que lentamente estaba emergiendo, se radicaliza en la penúltima etapa cuando el parisino escupió con descaro al objetivo de una cámara de TVE. De su boca salió el desprecio más grande que podía hacer a todos los telespectadores españoles que en aquellas tardes calurosas de Julio del 89 seguíamos la ronda gala. Pasarían años para que Indurain vengara este impulso grosero y desdichado del campeón francés con su pasada a más de 60 km/h en la contrarreloj de Luxemburgo del Tour 92 y que acabaría de consolidar el mito de “El Extraterrestre”.

Continuara .......

JAIME MIR. Un bigote pegado a una meta

por rubenparro @ Miércoles, 01. Ago, 2007 - 20:38:25

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Recordar el ciclismo español de los años 70 y 80 es recordar en la meta a un señor bigotudo, con pelo blanco, grandes gafas de sol y ataviado con maillots de equipos ciclistas, normalmente del Teka. Son suficientes pistas para saber que hablamos de Jaime Mir.
Se cruza en nuestros pensamientos cuando la nostalgia de un ciclismo que pudo ser y quizás fue mejor nos transporta a aquellas llegadas de la Vuelta a España en las que cuando TVE enfocaba con sus cámaras en meta al exhausto ganador, siempre por detrás del corredor aparecía una sombra. Era la eterna y casi perpetua figura de Mir.
Su excusa para aparecer ante las cámaras era asistir al corredor, arroparle con una manta, secarle el sudor, pero su verdadera misión era “chupar cámara” y publicitar la marca que le pagaba. Cuando trabajó para Teka, aunque este equipo no ganara la etapa, sabía que su marca aparecería en el momento de máxima audiencia en televisión, porque el bigotudo estaba allí.
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Su historia es de lo mas peculiar, huérfano, su primer trabajo fue conduciendo un taxi. Pronto hizo amistad con gente del mundo del ciclismo al haber sido corredor amateur y el delegado de ciclismo Gabriel Saura le empezó a llamar para que llevara a los corredores a las carreras del fin de semana, pero lo hacía gratis y lo que necesitaba era ganar dinero.
Su primer trabajo serio relacionado con el mundo del ciclismo fue de chofer de los redactores españoles de ciclismo en el Tour de 1959 que ganaría Bahamontes.
Pronto le llamaría Dalmacio Langarica para trabajar de conductor oficial del recién creado equipo Kas y ocuparse de los ciclistas cuando llegaban a la meta para que se cambiaran de ropa antes del protocolo, pero fue expulsado del equipo por demasiado extrovertido en algunos momentos, lo que no iba con la política de la casa.
Regreso a su tierra natal Barcelona donde pronto se encargaría de la dirección del nuevo equipo profesional Ted Monjuic, aunque este proyecto no duro mucho.
Siguió de hombre anuncio de diversas marcas durante los finales de etapa y no solo eso, también tuvo la oportunidad de entrar en el cine, participando en numerosas películas como “Las piernas de la serpiente” de Antonio Sola, “Las apariencias engañan” junto a Amparo Larrañaga, e incluso hizo alguna de género pornográfico.
Sus últimos equipos que recuerdo en que recalo como “hombre meta” fueron el Teka (imagen que todos tenemos grabada) y el Seur, pero se que siguió en la Vuelta mas años.
Hace unos años la RFEC le otorgo la Insignia de Plata y últimamente ha participado en alguna gala de ciclismo y presentaciones de equipos.
Seguro que nos queda mucho por saber de este carismático personaje que se convirtió en parte del escenario de aquel ciclismo que nos hizo soñar. Me gustaría saber su paradero actual.
Os animo a que colaboreís con es este artículo y si teneís alguna información sobre él la compartaís.
Le considero parte importante de la Historia del Ciclismo de este país, por lo tanto, lo menos que puedo hacer es dedicarle estas líneas como mi pequeño homenaje particular, aunque se merece uno mayor. No cabe duda.

EL DESQUITE DE UN GREGARIO. Pino contra Millar

por rubenparro @ Jueves, 28. Sep, 2006 - 08:20:54

alvaro pino
Cada vez me cuesta mas volver a los tópicos de “cualquier tiempo pasado fue mejor”. Llevamos un año maravilloso, a pesar de la “Operación Puerto”. No hace falta irse muy lejos para hablar de “ciclismo de pata negra”: un Tour con etapas a la antigua usanza y una Vuelta en la que aunque nuestra promesa Valverde no ganara, hemos disfrutado a lo grande con los ataques de Vinokourov que hacían sufrir hasta el coche escoba. El Mundial tampoco ha estado mal, pero el flojo recorrido no daba para mucho.
Como ya he dicho en este blog, siempre me ha llamado especial atención las victorias de los llamados “modestos”. Igual que “Vino” a sus 33 años conseguía su primera victoria en una Grande, después de innumerables intentos, otro gran corredor con un corazón más pequeño también triunfo en la Vuelta a España de 1986:

Era una carrera que partía con gran audiencia después de las últimas ediciones: la del 83 nos dejo de piedra con el ataque del francés Hinault en Serranillos, la del 84 también fue ganada por otro francés llamado Caritoux, que aunque no se volvió a saber nada de él, nos emocionó con los ataques de Alberto Fernandez y Lejarreta; en el 85 como todos sabemos después de un dominio paulatino de Robert Millar, a un día de ganar la Vuelta sorprendió Pedro Delgado que perdía varios minutos en la General y se hizo con la victoria; y la del 86 parecía que iba a ser el desquite para Millar o la recuperación de Laurent Fignon, pero nada de esto ocurrió, gracias al buen hacer del gallego Alvaro Pino.
Por lo tanto, esta carrera se presentaba con gran expectación. TVE había preparado un gran dispositivo, con la coordinación de Frederic Porta, los siempre acertados comentarios de Angel Maria de Pablos, Emilio Tamargo y Ramon Pizarro (en la moto) y la inestimable ayuda de Bernardo Ruiz no siempre tan acertado. Después de la carrera, se reunía a protagonistas y algunos directores deportivos en un set y debatía sobre lo ocurrido en la carrera. A veces estos debates duraban incluso más que la propia carrera.
Los favoritos eran Sean Kelly y Laurent Fignon, y luego había un grupo de corredores entre los que se encontraban Millar, Pedro Delgado, Pacho Rodríguez, Lejarreta y Angel Arroyo que también contaban con bastantes opciones. Nadie esperaba la victoria de Alvaro Pino, que aunque ya había tenido buenas clasificaciones (cuarto en el 83 y en el 86 octavo), no estaba en los pronósticos, porque para la prensa e incluso para su director Javier Minguez seguía siendo un gregario, pero de lujo. Pronto se vio que era el hombre más fuerte de la carrera y lo demostró de principio a fin y en todos los terrenos. Su gran rival Robert Millar se tuvo que rendir a la evidencia. Laurent Fignon fallò y Sean Kelly no tuvo una actuación demasiado relevante en la montaña.
Las diferencias con el corredor escocés las consiguió sobre todo en la contrarreloj: 10 segundos en la etapa prologo, en la cronoescalada del Naranco 5 segundos, en la de crono de Valladolid, 41 segundos menos que Millar y 33 en la última en Jerez de la Frontera.
Pero el terreno fuerte de Millar era la montaña y se sabía que cualquier día el pequeño corredor gallego podía caer en sus redes; incluso en la etapa que acababa en los Lagos de Covadonga, consiguió soltarle perdiendo 26 segundos y el maillot amarillo.
El gran desquite se esperaba para la Decimoséptima etapa, que acaba en la Estación Invernal de Sierra Nevada. Felipe Yañez y Patrocinio Jiménez iban escapados, y por detrás nada mas empezar el coloso andaluz atacó Robert Millar. Pino cuenta con la presencia de Anselmo Fuerte que le hace el trabajo en el pelotón, pero este da muestras de debilidad y esto preocupa al público y a su director deportivo que ven como la ventaja del escocés aumenta y el gallego no reacciona.
Pero todo lo contrario, lo que parecía debilidad, era una estrategia para dejarle que se desgastara por delante. Pronto comenzó a tirar del grupo de importantes y fue descolgando a todos. El último en seguirle sería Kelly, pero acabaría cayendo.
Millar empezaba a acusar el esfuerzo y a 5 kilómetros aproximadamente del final fue alcanzado por Pino, que con esta neutralización ratificaba que por algo era el hombre más fuerte y el líder de la carrera. El escocés no volvió a levantar cabeza.
Una bonita etapa que demostró que Pino además de un corredor de gran clase tenía una gran visión de la carrera. Jugo a “dejar hacer” y no le salió nada mal.
Dos días después se pudo armar de nuevo en una etapa que a priori parecía de transición entre Benalmádena y Puerto Real, donde los abanicos pudieron hacer perder todas las opciones de Millar, pero el saber hacer de su equipo y la colaboración inexplicable de otros, como el Orbea, hicieron que esto no acabara en tragedia..
En la última contrarreloj en Jerez de la Frontera el gallego remataría la faena ganado a auténticos especialistas en esta disciplina como Fignon o Kelly y rematando su ventaja en la General con Millar.
El pequeño corredor que estuvo durante su carrera estuvo tres veces a punto de abandonar el ciclismo desde su debut en 1981, ganaba la Vuelta a España y de manera triunfal.
Sus declaraciones al acabar la carrera fueron “Tenía fe en la victoria final porque han sido muchos años de trabajo”. Muchos malos ratos que al final tuvieron su recompensa. DEJO DE SER UN GREGARIO.
El corredor gallego no volvió a ganar la Vuelta a España, las lesiones le siguieron sin respetar, pero tiene el honor de siempre ser recordado por esta gran carrera, que en uno de los mayores años de auge de este deporte consiguió emocionarnos a todos.

UN TOUR DE OTRA EPOCA (hasta la noticia del positivo de Landis)

por rubenparro @ Miércoles, 26. Jul, 2006 - 08:08:31

Son tiempos de recobrar la ilusión. Es la opinión general de los blogs de ciclismo que he leído.
Parece que la época dorada que tantas veces hemos reivindicado como válvula de escape a un ciclismo actual bastante aburrido, ha asomado de nuevo la cabeza.
No creo que Carlos Sastre, Floyd Landis o Oscar Pereiro hayan tenido tiempo de leer este blog, pero en cada uno de sus ataques o sus pájaras en este Tour 89 se escondía parte de nuestro deseo de un ciclismo diferente.
Ha sido maravilloso ver como un Tour que empezaba tan mal para los intereses de los corredores españoles y del ciclismo en general, se ha convertido en una carrera abierta que ha superado con creces épocas gloriosas en las que reinaron las grandes gestas de Bahamontes, Merckx o Julio Jiménez
La era Armstrong e Indurain había conseguido que nos pudriéramos con un ciclismo monótono, en el que todo estaba estudiado de principio a fin, por el liderazgo de un corredor y de su equipo, que arrasaban….Ah!!, todo ello mezclado con las dichoso ímpetu de la prensa, buscando aliviar el poco entretenimiento de la carrera, con la búsqueda del morbo y del sensacionalismo barato del doping.
En este Tour a medida que avanzaba la carrera hemos ido dejando de lado: La Operación Puerto, La lista de los 50, de Eufemiano, de Manolo Saiz, etc…, absorbidos por una carrera que acabó sustituyendo la siesta por una sobredosis de adrenalina cada tarde, sobre todo en su intensísima última semana
En este Tour, los que acabamos colocados fuimos los telespectadores y no los corredores, pero de adrenalina. Que pena que no se rematase la faena con la victoria de Sastre o de Pereiro………Otro año será.
No puedo caer en mas elogios hacia la carrera francesa o mejor dicho al comportamiento de los corredores en ella.
A partir de ahora hay que plantearse que tipo de ciclismo queremos.

ANIMO Y A SEGUIR ASI!!!!

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Dias despues de escribir este artículo he visto como todo el buen sabor que había dejado el Tour 2006, se ha disuelto, en parte.
Digo en parte, porque una vez mas el doping a ensuciado nuestro deporte.
Con la boca pequeña hay que dar la enhorabuena a Oscar Pereiro, por su victoria. Creo que a pesar del positivo de Landis,un español ha ganado la carrera y debemos estar contentos.

Sigo diciendo: ANIMO A SEGUIR ASI, pero puntualizo: ALGUNOS.

DINOSAURIOS DEL CICLISMO. VAN IMPE Y ZOETEMELK

por rubenparro @ Martes, 20. Jun, 2006 - 12:07:04

van_impezoetemelk

En ciclismo como en todos los deportes han existido siempre varias etapas, influyendo factores externos al deporte como pueden ser: cambios tecnológicos en la mecánica de la bicicleta, la mejora de las carreteras, el cambio en los sistemas de entrenamientos, el impacto en los medios de comunicación etc.....
Analizar la evolución de este deporte es complicado. Por ejemplo, en Francia donde el Tour se televisaba en directo desde los años 70, ya existía un gran auge de este deporte a nivel de medios, pero en España, las retransmisiones empezaron en 1983 y fue a partir de este año cuando se produjo el boom del deporte de las dos ruedas.
Lo interesante de todo esto es que hay una serie de corredores “inmortales” que parece como si hubieran existido siempre, “retando a la historia”:
Lo normal es que la vida de un ciclista sea de 8 años aproximadamente pero algunos pasaron mas de 18 años en las carreteras europeas. Eran ciclistas DIESEL, y podríamos hablar de muchos: “El zancudo” Coppi, Gino Bartali, que incluso llegó a ganar el Tour de Francia con 10 años de intervalo, pero nos vamos a centrar en dos supercampeones que convivieron en los pelotones internacionales con los años finales de hegemonía de Eddy Merckx, con los 5 Tours de Bernard Hinault y conocieron los inicios de Indurain cuando ni siquiera se sospechaba que pudiera ganar una gran Vuelta por etapas. Nos referimos al belga Lucien Van Impe y al holandes Joop Zoetemelk.

El primero de ellos, fue profesional entre los años 1969 y 1987, todo un record. Era un excelente escalador apodado “el Titi”. Participó 15 veces en el Tour de Francia no retirándose nunca y hasta la llegada de Richard Virenque tenía el record de victorias en el Gran Premio de la Montaña de La Grande Boucle con 6 ediciones. El problema de este corredor según los periodistas de la época era su falta de “coraje”, parecía conformarse con ganar la Montaña del Tour, y sus cualidades le hubieran permitido hacer mucho mas. Cuando iba en la bicicleta subiendo un puerto saltaba en vez de pedalear. La sensación de facilidad en las cuestas era increíble.
1976 fue su mejor año. El gran campeón Eddy Merckx no acude a ese Tour por problemas de salud y los máximos favoritos para ganar ahora son: Joop Zoetemelk y Thevenet. En la primera etapa de montaña Van Impe y Zoetemelk consiguen eliminar para la victoria a Bernard Thevenet. A partir de entonces, la carrera se hace favorable para estos dos corredores, pero en la última etapa de montaña que acababa en Saint Lary, Lucien ataca prematuramente junto a Ocaña, Zoetemelk ignora esta escapada creyendo que es un primer escarceo, demasiado temprano; las cosas se complican y el holandes cede 3,12 minutos al final de la etapa. El Tour estaba resuelto a favor de Van Impe.
El pequeño corredor holandés no volvería a ganar el Tour y sus éxitos a partir de entonces fueron menores, pero no dejo de estar ahí en las altas cumbres.
Fueron innumerables los equipos en los que corrió; incluso en equipos españoles como el Kas en 1979 o el Dormilón ya al final de su carrera en 1986.
Hace pocos días estuve en el trabajo visionando algunas etapas de la Volta a Cataluña 1986 y me costaba trabajo ver a Van Impe rodar en el pelotón cuando 15 años antes ya había corrido con ciclistas que en esa época tenían 60 años y estaban mas que retirados de este deporte.
Cuando acabó su carrera con 41 años declaraba a un periodista En la bicicleta me tome la revancha de mi pequeña estatura y de todas las burlas que mi talla me motivo a lo largo de mi infancia y de mi adolescencia. Les cerré el pico a todos los grandes de mi pueblo.
Hablando de Joop Zoetemelk, el caso es diferente, le apodaron El Holandés del Tour de Francia o también El Holandés discreto y corrió desde 1970 a 1987, durante los cuales consiguió 214 victorias, entre las que se encuentran El Tour de Francia de 1980 o La Vuelta a España de 1979. Era un corredor que no levantaba pasiones. Periodistas de la época decían que “no daba la cara” o que era un “chuparruedas”. No era el quien tomaba la iniciativa para atacar, aunque lo que perdía subiendo lo recuperaba en las contrarreloj, sin ser tampoco un máximo especialista.
Su único Tour como hemos dicho antes, fue el de 1980: parecía que iba a ser un nuevo éxito para Hinault, pero éste, en la etapa reina en los Pirineos, se ve obligado a abandonar por una tendinitis, haciéndose con la carrera el holandés. Muchos le recriminaron que ganó el Tour por la lesión de El Bretón y el contesto: Pienso y siempre he pensado que el corredor que renuncia porque ha agotado sus reservas es un corredor vencido. El abandono es frecuentemente un signo de impotencia. Como vemos sus declaraciones siempre fueron pocas pero sinceras.
Su último gran éxito fue el Campeonato del Mundo de Ciclismo de 1985, donde con 39 años demostró “su eterna juventud” capaz de ganar a los mejores de aquella época.

El ciclismo es un deporte de mucho desgaste. Exige un nivel de entrenamientos, capacidad aeróbica para realizarlo, nivel de concentración etc....por eso los ciclistas no suelen aguantar en este mundo muchos años, aunque después sigan vinculados a el de otra manera. Algunos, sobrepasaron estos límites físicos, o quizás sus cuerpos o cabezas se lo permitieron. Son los verdaderos protagonistas de la Historia del Ciclismo, porque algunos pueden narrar en primera persona, lo que paso en las carreras de Europa durante 3 décadas, casi.
Son personas muy interesantes de entrevistar para que nos describan la evolución de este deporte.

EL FAMOSO SOBRE DE IVANOV, recuerdos de un escándalo

por rubenparro @ Martes, 07. Mar, 2006 - 09:15:21

IVANOV copiar

El deporte siempre está rodeado de polémica y cuando esta no existe hay que inventárla.
Los medios de comunicación siempre presumen de huir del escándalo y del sensacionalismo y refugiarse en su vertiente competitiva, pero el llamado affaire deportivo, es lo que más páginas ocupa y más periódicos vende.
El ciclismo tampoco escapa de esta tendencia generalizada y es uno de los deportes más atractivos para los llamados cazadores de escándalos.
Un diario deportivo de tirada nacional nunca podrá ocupar en sus páginas mas de un párrafo a la Clásica de Almería de Ciclismo, una de las pruebas de un día mas prestigiosas de nuestro calendario, mientras allí no haya algún tipo de morbo encubierto, es decir, doping, doping y mas doping.
Hubo épocas en las que los affaire en el mundo del ciclismo y el sensacionalismo que los rodeaban tuvieron una vertiente más “tragi-cómica”, es decir, eran noticias filtradas que se publicaban y todos sabíamos que al final no llegaban a nada..
Un peculiar caso que llegó a rozar el esperpento fue el del sobre de Ivanov:
Pedro Delgado era y lo sigue siendo, uno de los ciclistas más queridos del pelotón español e incluso internacional; recordemos que junto a Angel Arroyo consiguió que dejáramos de dormirnos después de comer en las calurosas tardes del mes de Julio para ver sus cabalgadas en las montañas del Tour de Francia; pero su carácter despistado que incluso se reflejaba a veces en la mirada, le llevó a graciosas anécdotas.Era el mejor, y por ello, estaba siempre en el punto de mira de los medios, para lo bueno y para lo malo. Recordemos su famosa pájara en el Tour de 1985, cuando se encontraba en las primeras posiciones de la General, las acusaciones de dopaje en el Tour de 1988 cuando vestía el maillot amarillo, su despiste en el Tour de 1989, que le ocasionó que llegará con más de 2 minutos a la salida de la prologo, e incluso una vez retirado y ya como comentarista televisivo nos ha dejado con la cara pálida frente a la pantalla con sus “amigables enfrentamientos” con su compañero, el desaparecido periodista, Pedro Gonzalez.
El otro día, por casualidad, un compañero cotilleando en la hemeroteca, encontró dos paginas del diario Marca del 21 de Mayo de 1989, que hablaban sobre la polémica causada en aquellos días por un supuesto video de la cadena de televisión colombiana PREGO que mostraban como en la última etapa de la Vuelta a España de ese mismo año, antes de la salida, Perico Delgado que era virtual ganador de la carrera, entregaba un sobre a Ivan Ivanov y este lo guardaba en el maillot.
Dichas imágenes dieron mucho que hablar; recordemos que el segoviano había ganado la Vuelta al que era, después del ya decadente Lucho Herrera, la más importante figura del ciclismo colombiano, Fabio Parra.
El corredor de Kelme también había quedado segundo tras Delgado en el Tour del 88, y en la etapa anterior a la de la grabación del famoso video, que acababa en las Destilerías Dyc de Segovia, protagonizó un feroz ataque que puso contra las cuerdas a un Perico que vestía el maillot amarillo y por suerte, encontró por el camino la inestimable ayuda del ruso Ivanov, factor decisivo para que el español no perdiera el liderato ese día de manos de Parra.
Desde los medios de comunicación colombianos se habló de tongo, de que Delgado había entregado en dicho sobre la cantidad de 2.500 dólares al ruso por su servicio en la etapa de Segovia, de fraude deportivo, etc…...pero tanto Perico como otros corredores que se encontraban presentes cuando se desarrolló la famosa entrega, como Miguel Angel Iglesias, desmintieron todo.
En las imágenes se puede apreciar que Iglesias se encontraba junto a los dos corredores implicados y como aseguró en declaraciones al diario Marca (…) realmente no paso nada. Perico le dio un papel a Ivanov y punto, se dio la salida de la etapa. Creo que el ganador de la Vuelta ha sido Perico con todo merecimiento, posteriormente comentaba (…) A mi me parece que Pedro le dio un papel con toda naturalidad (…).
El protagonista del escándalo, confeso haberse quedado de piedra cuando recibió la noticia del supuesto tongo y declaraba también en el mismo diario deportivo: En efecto, yo le dí un sobre a Ivanov, sí, pero con la dirección de mi casa de Segovia. Además, ¿como le voy a dar a 2.500 dólares si yo me manejo en pesetas?. El humor nunca le fallaba al castellano-leones y posteriormente insistía, con la sonrisa que siempre le caracterizaba, que en el famoso sobre iba su dirección, que conocía al ruso desde 1985 y que simplemente le ofreció su casa por si algún día volvía por la zona de Segovia.
Cualquiera que quiera realizar este tipo de maniobras, no lo haría delante de todos, rodeado de cámaras y con el maillot de líder a sus espaldas. Todos sabemos que la acusación era bastante surrealista.
Ivanov, que se encontraba cuando salto la noticia disputando el Giro de Italia corroboró las declaraciones de Perico: simplemente habíamos hablado de la forma de visitarnos…..y esa mañana me dio su dirección.Fabio Parra nunca quiso entrar en polémicas, insistió en que era normal que su rival tuviera ayudas y como declaró en la revista Ciclismo a fondo: en esos momentos claves nacen alianzas extras que son bastante naturales (…).
Todo se quedo en pura anécdota, pero estaba claro que después de esto, Perico no iba a gozar de muchas simpatías por parte de los aficionados colombianos. Unos meses después en el prologo del Tour, parte de la culpa de que llegará tarde a la salida se debió a que un supuesto grupo de aficionados colombianos parece ser que le empezaron a increpar cuando calentaba en los alrededores de la meta y huyendo de ellos para buscar mayor concentración se perdió por las calles de Berlín.
Como vemos y como encabezábamos el artículo, nunca faltó la polémica, el escándalo y el sensacionalismo en el ciclismo. Es una parte muy importante de él, pero hubo épocas en las que al no existir “el monopolio de los escándalos por dopaje”, se daba pie a que surgieran este tipo de anécdotas graciosas, que a todos nos arrancaron una sonrisa.
Hay periodistas deportivos que están empezando a huir de entrar “a saco” con el tema del doping y se limitan a nombrar a los corredores que han dado positivo en las carreras y sus sanciones, sin entrar en juicios y opiniones embarazosas. Otros, por el contrario, se han lanzado a casi estudiar una carrera de Medicina o Farmacia para seguir escribiendo sobre ciclismo. Sus artículos y crónicas se han convertido en auténticos tratados médicos o farmacéuticos.

EL HOMBRE DEL MAZO en la Sierra de Avila.

por rubenparro @ Viernes, 13. Ene, 2006 - 09:43:19


bernard hinault

El ciclismo español empezaba a recuperar la calidad de los años de Fuente, Ocaña, Bahamontes, etc.... La Vuelta del 82 había sido un festival español que acabó mal por el positivo de Ángel Arroyo, siendo la carrera para Marino Lejarreta que nunca quiso reconocer esta victoria en su palmares, por no poder celebrarla tras acabar la carrera sino que el positivo del abulense fue comunicado varios meses después. Algo parecido al “Caso Heras” en este año.
La Vuelta 1983 empezaba con grandes expectativas por el prometedor futuro que ofrecían varios corredores españoles: el desaparecido Alberto Fernández, que era la máxima promesa del ciclismo nacional para la escalada, Marino Lejarreta, ya curtido en mil batallas, prometía también en las cuestas y en la contrarreloj y Julián Gorospe que con su juventud, a pesar de no ser un “grimpeur”, era un gran rodador. Nunca habíamos tenido a un contrarrelojista tan puro en nuestro ciclismo y esto levantaba grandes expectativas.
Los españoles en las grandes vueltas, empezábamos las etapas de montaña con varios minutos perdidos respecto a los rodadores y luego no éramos capaces de recuperar. Julián Gorospe era un corredor a la europea, planta de rodador, pedaleo potente y rodar en primeras posiciones y esto nos daba grandes esperanzas para alzarse con la victoria final.
Por otro lado, la Vuelta contaba con la presencia del dominador del ciclismo en ese momento, Bernard Hinault y su equipo Renault Gitane, con Greg Lemond, gran promesa y que gustaba por el exotismo de ser estadounidense, y también el que para los franceses parecía ser el relevo natural de “el Tejón” Laurent Fignon.Todos ellos estaban bajo las ordenes del estratega y gran director Cyrille Guimard. Este equipo, por la potencia del bloque que había traído a la carrera española, nadie dudaba que no venía a pasearse.
Por ultimo, apareció la eterna promesa del ciclismo italiano Giuseppe Saronni, que por sus dificultades para la subida, no pudo luchar por la General y se dedicó a ganar etapas y a buscar la alianza con el campeón francés, para salir beneficiados ambos.
En las primeras etapas, el dominio parecía casi total por parte del equipo francés, colocan de líder a Dominique Gaigne, tras su victoria en el prólogo y Fignon se mete en varias escapadas en el llano. Todo hacia suponer que iba a ser una nueva “goleada” de Guimard, pero en las primeras de montaña, se vio que no esto no era así,. Hinault, no arrasaba y “la furia española”, con sucesivos lideratos de Marino Lejarreta, Aberto Fernández y Julián Gorospe,; este último tras la contrarreloj de Valladolid, daban a entender que la carrera no iba a tener un patrón francés.
Hinault se veía sorprendido por los españoles y no conseguía tener su nivel en la escalada.
Parecía todo perdido, con un Gorospe exultante que en la etapa 15 iba líder y lo mejor es que no le quedaban muchas dificultades. La etapa de la Sierra de Ávila nunca había desencadenado hechos trascendentes para la General, aunque nadie dudaba que en la cabeza de “el Tejón” no estaba irse sin intentarlo en ella.
Comenzó esta épica 17 etapa entre Salamanca y Ávila, subiéndose los puertos de Peña Negra, el Pico, Serranillos y por último, Navalmoral a unos 30 kilómetros de meta. Había terreno para hacer daño, pero parecía que iba a ser en vez de el ascenso del francés, el día de su hundimiento. Los españoles se las prometían felices.
El Renault puso un fuerte ritmo desde el principio, con Laurent Fignon, y varios intentos de “el Tejón”, pero ya en Serranillos su ataque fue definitivo y acabó de “romper” al maillot amarillo Julián Gorospe, que por su falta de experiencia había querido responder a todos los ataques del líder de Renault y había reventado, literalmente. Al francés solo le siguieron dos corredores: Vicente Belda y un calculador Marino Lejarreta, pero durante esta larga cabalgada, solo le vieron la espalda y el culotte. No pudieron darle ni un relevo, por su fuerte ritmo y como comentaba el “Junco de Berritz”, al acabar la etapa, a las cámaras de TVE, ni siquiera se atrevió “por miedo a la ira del francés”; y él ni siquiera lo pidió.
Julián Gorospe llego al velódromo del estadio “Adolfo Suarez” de Ávila exhausto, con un retraso de 20´40 sobre Hinault y Alberto Fernández perdía casi 4´00.
Hace unos meses por mi trabajo, tuve que visionar esta etapa y a pesar de no existir imágenes grabadas de los ataques del también llamado “el caimán” en Serranillos, quizás se pueda decir que es la mejor de la historia de la Vuelta, con permiso de la de esta año de Pajares que también fue un auténtico “etapón”, pero como todos sabemos se “manchó” varios meses después.
También hay que reconocer el influjo mediático que tuvo ser el primer año que TVE emitió en directo la Vuelta.
Julián Gorospe, desde entonces no volvió a ser el mismo. El palo fue demasiado grande. Se convirtió en un corredor resignado a vueltas pequeñas, victorias en contrarrelojes y hombre de equipo de otros lideres como Perico Delgado o Miguel Indurain.
Hinault ganò la carrera, pero sus esfuerzos en Abril, le llevaron a fracasar en la preparación del Tour de ese mismo año, que lo ganaría su pupilo Laurent Fignon.
Reventó la carrera, consiguió callar algunas bocas que prometían su hundimiento de manos de “los españolitos” y además logró que en este país nos gustará un poco mas el ciclismo.
hinault_sonriendo
Por mi edad, en 1983, 6 años, no vi la etapa, pero cada vez que alguna persona mas mayor, aficionada al ciclismo, me ha hablado de este deporte y se ha ido para atrás en el tiempo, no ha dudado en comentar la hazaña de “el Tejón”.
Hinault debería volver a Serranillos y firmar una placa conmemorativa por su batalla en este escenario abulense.

METRO Y MEDIO, recuerdos de Belda.

por rubenparro @ Martes, 20. Dic, 2005 - 15:02:23

vicente belda

Si realizamos la búsqueda “Vicente Belda” en Google, en las primeras líneas de resultados aparecerán sendos artículos que relacionan al actual director deportivo del Comunidad Valenciana (antiguo Kelme) con “El caso Manzano” y todo el escándalo que surgió hace dos años con las acusaciones de dopaje hacia su ex equipo, por parte del corredor madrileño. Ya en la cuarta o quinta hoja de resultados del prestigioso buscador, encontraremos algún dato escueto de nuestro protagonista en su faceta de ciclista.
Sin dejar atrás su merecido trabajo de director deportivo, tan importante como el de corredor, si hablamos del ciclismo español de los años 80, no podemos dejar de lado a “Le Petit Belda”, como le apodó la prensa francesa en sus dos participaciones en el Tour. No fue nuestro mejor corredor en esta década, ni el mas internacional, pero si visionamos un video al azar de cualquier etapa de montaña, incluso llana de la Vuelta a España de estos años, seguramente veremos en las primeras posiciones del grupo, un pequeño corredor, de pelo moreno y liso, facciones marcadas, casi recordando a un indio, con un maillot blanco de rayas verdes, pedaleando la mayor parte del tiempo de pies sobre la bici y siempre vigilando al contrario de manera desafiante; ese era nuestro Belda.
No consiguió grandes éxitos: ni Vuelta, ni Campeonato de España, aunque si muchos puestos entre los diez primeros en las carreras nacionales, victorias en generales de importantes carreras como Semana Catalana o Vuelta a Valencia, y a nivel internacional, ganó una etapa en el Giro de Italia 1982, a pesar de tener que abandonar en la penúltima etapa por un cólico cuando iba noveno.
Su carrera deportiva estuvo siempre vinculada al equipo Kelme. Pensar en Belda es pensar en el equipo alicantino. Creo que fue y sigue siendo el equipo de su vida. Salvo el año de su debut en 1979 que corrió en el Transmallorca-Flavia, el resto de su vida como ciclista esta unida a la decana escuadra. Compartio habitación y estrategia en carrera con otras ilustres “abejas verdes” como Jose Recio “el anti-Belda (por su contrapuesto físico al alicantino), Fabio Parra, Eduardo Chozas y recibiò lecciones del “catedrático” Rafa Carrasco que le enseño a ser ciclista y en ocasiones también aprendió del pupilo.
Belda, siempre fue un prodigio sobre la bici y fuera de ella, un hombre con una energía innata que también se demostró cuando se bajaba de su herramienta: llego a compaginar el entrenamiento diario, con la gerencia de su tienda de bicis en Alcoy, la representación de la marca de ropa Vestisport y todavía le quedaba tiempo para atender a su esposa y cuatro hijos.
Por su reducido físico, sus cualidades deportivas eran innatas para la escalada, pero nunca esperaba a la montaña para dar el hachazo a sus rivales sino por su carácter de “atacador innato” podía demarrar tanto en un descenso, como en un circuito urbano, intentar ganar en un sprint a corredores que le doblaban en estatura o incluso hacer contra reloj muy decentes.
Un corredor con raza, que jamás habría hecho lo que hizo en un ciclismo tan matemático y racional como el actual. Su filosofía del “ciclismo espectáculo” la utilizo posteriormente como director deportivo y le ha dado y sigue dando igual de resultado que como ciclista, aliviándonos a veces de “la robotización del ciclismo moderno”.
¿Qué habría sido de la Vuelta a España sin el equipo Kelme de los últimos años?¿Sin Valverde?¿Sin Escartin?¿Sin Heras?, en definitiva,...... ¿Sin Belda?. Creo que unas cuantas horas mas de siesta para los aficionados y la bajada de la audiencia de las retransmisiones para TVE.
Los equipos que ha tenido y tiene Belda marcan diferencias sin necesidad de grandes presupuestos y yo me atrevo a decir, porque no creo a Manzano, que también sin sustancias químicas ilegales, por lo menos tan exageradamente como describió el peculiar ciclista.
Comparemos al Valverde alocado y explosivo que corría con el director alicantino, con el actual, dirigido por un siempre frío y calculador, aunque gran director, Eusebio Unzue.
En conclusión, Vicente Belda, es un profesional del ciclismo de los que hay que admirar. No es un ciclista de cromo o caricatura, como han querido ver algunos, o un siempre bajo sospecha director deportivo. Las letras de su apellido son el comienzo de varias palabras que definen la práctica deportiva:

B ÚSQUEDA DEL ESPECTACULO.
E SFUERZO
L EALTAD AL EQUIPO
D INAMISMO EN CARRERA
A MOR A LA PROFESIÓN.

Añadiría una letra mas la S de SINGULARIDAD.
Puede que tenga detractores, pero habreís comprobado que yo no soy uno de ellos.

vicente belda


 
 
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